Son varias las veces que Walden, me gastó la broma diciendo aquello de que con un petit suisse y una cebolla sería capaz de hacer un milagro. Pues bien, aquí está ese milagro (ó como queráis llamarlo).

Ingredientes:

* 1 cebolla fresca pequeña (con sus tallos verdes también)
* 1 Petit suisse natural
* Unas hojas de endivia
* Tomatitos Cherry

Preparación:

Para suavizar y endulzar un poco la cebolla, la piqué bastante fino y la cocí unos minutos en agua. Después la colé bien y la mezclé con un petit suisse natural. Como ésto sólo me pareció algo demasiado simple, me permití añadir dos ingredientes más: unos tomates cherry partidos por la mitad, para adornar unas hojas de endivia que rellené con el preparado anterior.

El resultado, como broma está bien y, aún no estando del todo mal al gusto, seguramente hubiera quedado mejor con yogourt griego, por aquello de que es más ácido. En cualquier caso, fue emocionante prepararlo, hasta el punto de que se me saltaron algunas lágrimas, mientras picaba la cebolla. Después, lo hicieron de la panzada a reir que me supuso escribir ésto.

¡Buen provecho!

Jesús