En muchas de las cosas nuevas que queremos aprender, a menudo nos encontramos con algunos aspectos que nos gustan algo menos. Mi caso particular con el Karate-Do, es precisamente el Kumite. Aún así, trabajo por hacerlo lo mejor que puedo.
Además de formar parte inevitable del entrenamiento, reconozco que es una buena manera de practicar la técnica aprendida, más aún en los términos en que se realizan en nuestro Dojo, muy lejos de la competitividad y más próximo al trabajo en equipo entre buenos compañeros.
Cabe decir que la elección del Uke ó compañero de trabajo en las técnicas de Kumite, supone una satisfacción para quien lo elige y un honor para el elegido. Tanto es así, que cuando elegí al Uke para mi próximo examen de grado, posiblemente dentro del primer trimestre del año próximo, se emocionó tanto, que me abrazó y me expresó el honor que suponía para ella participar como Uke en mi examen.
Desde entonces, trabajamos cuanto podemos en preparar los diferentes Kumite que tendré que realizar con ella el día del examen. Además, está siendo una excelente asesora en la preparación de las diferentes técnicas que presentaré ese día. El honor, lo está siendo para los dos.
Espero algún día tener el honor de servir de Uke para algun@ de mis compañer@s en el Dojo.

Seguro que lo haces muy bien... y consigues llegar lejos.
Aquí está mamá noël, preparada para las navidades, jeje.
Un besazo enorme.
Lo hago lo mejor que puedo y sé, a medida que voy aprendiendo, mamá Noël ;), sin pretender llegar lejos, sino hasta donde llegue recorriendo éste camino, el de la mano vacía (me gusta mucho cómo suena la traducción de Karate-Do).
Otro beso enorme para tí.
Mucha suerte para ese futuro examen de grado. Me encanta encontrar gente que le apasionen las artes marciales, yo tambien practico una disciplina marcial, y realmente es algo que me ha enriquecido mucho , y que me ha hecho más feliz incluso en mi vida. A trabajar duro, seguro lo haceis genial. Me gusto mucho tu post.
Gracias, hombre-sin-ojos. Ese es precisamente el aspecto que más me gusta del Karate-Do: el enriquecimiento personal. Cuando no lo practico, que ha habido épocas en que tuve que dejarlo temporalmente, es cuando más noto el efecto que produjo su práctica en mí (quizás por el contraste de cómo me siento cuando lo practico más a menudo y cuando no).
Bienvenido a éste blog. Serás bien recibido cada vez que quieras pasarte por aquí. Por cierto, ¿qué arte ó disciplina marcial practicas? Es sólo curiosidad.
Un saludo.
Hola Jesús, pues yo el arte marcial que practico es Hapkido, que es un arte marcial koreano, llevo unos cuatro años practicando, y poquito a poco intento ir mejorando,jeje, e intentando disfrutar de ese camino que es el aprendizaje.Muchas gracias por tu recibimiento
El Hapkido sólo lo conozco de referencia y sé muy poco de él, aunque ésto importa poco. Lo importante es que te sientas bien haciéndolo.
Veo que en tu blog tienes algunos artículos sobre tu experiencia en ese arte marcial, pero tienen videos y en el trabajo los tengo habitualmente deshabilitados, por lo que los veré en casa cuando llegue. Te añado a mi lista de amigos y así, de paso, no se me olvida. ;)
Gracias a ti por tus comentarios.
:( Qué contraste con la actitud que hay en mi tatami cuando tenemos que practicar tui shou o las aplicaciones defensivas...
He encontrado tu post de casualidad y he recordado muchos momentos de cuando practicaba kárate. Hace muchos años que lo dejé (mi padre era 4º Dan y dejó de dar clases), y como dices, he sentido el cambio entre prácticar este arte marcial y cuando no, tanto en disciplina como a la hora bienestar personal.
Prácticaba Shito-Ryu... y hay muchas veces que tengo ganas de retomarlo, y después de leer tu post, ésta ha sido una de las veces.
Saludos!
Walden, recuerdo una vez que vi en el Dojo a dos compañeros que hacían algo que me sorprendió mucho, aunque era increíble verlo. Precisamente hoy me acordé de tí y de Eric al escribir estos dos post sobre el Kumite. En apariencia, estaban practicando lo que sería el bunkai de un Kata (su aplicación práctica). Pero las técnicas que utilizaban, aunque me resultaron muy familiares, no eran de Karate. Como desconozco su nombre en chino, lo llamaré como primero me vino a la cabeza: el bunkai de la Forma de Tai Chi. ¿Tiene algún nombre que tú conozcas? En realidad, el cómo se llame es igual, pero resultó curioso ver la aplicación práctica (y a velocidad de combate) de la Forma de Tai Chi (concretamente, era del estilo Yang).
Crispina, me alegro que éste post te anime para retornar al camino de la mano vacía. ¿Sabes? Precisamente Shito-Ryu es el estilo que estoy aprendiendo. Aunque no te conozca, será una gran noticia saber que te animaste a retomarlo, si tienes posibilidad de ello. Te doy la bienvenida a éste blog. Aunque no hay muchos, tengo algún post más sobre Karate-Do que quizás te gustaría leer (sólo tienes que seguir la etiqueta "Karete Do" para acceder a todos los que hay). A mí me gustaría que luego cambiásemos impresiones ¿te parece?
Un saludo.
Oss!
es genial :) no conocía esto del Uke y me parece fascinante la idea...como se nota que te gusta 'esto del karate' en todos tus post... :)
en cuanto al Tai chi a velocidad de 'combate' es alucinante :)) y a mi me encanta. yo la conozco como la forma de tierra, pero es extremadamente dificil. la forma de agua es la forma rápida y también me encanta, terminas sonriendo, es inevitable, la sensación de energía corriendo por tu cuerpo es..la leche. y la mas lenta, curiosamente, se llama forma de fuego ;)
un besazo
Gracias, 123, por todo lo que has compartido en tu comentario. Es muy interesante... y no lo sabía. Alguna vez practiqué La Forma Tai Chi algo más rápido, pero no a velocidad de combate, y menos con "adversario". Lo cierto es que la sensación final era muy agradable.
Recuerdo que el Maestro nos invitó a comprobar el efecto de hacerlo así, incluso concentrando los momentos Yang de la forma, por ejemplo, en lo que podría ser un ataque. Decía que en momentos de estrés, podría resultar también útil, aunque luego se dirigió a mí y me dijo que, yendo a Karate, no era necesario, puesto que los momentos Yang ya los tenía ahí. No obstante, incluso nos mostró como hacerlo. Lo que no conocía es que tuvieran nombre propio.
Desde luego, no puedo negar que me encanta. Y lo más, el ambiente que hay en el Dojo. No sabría decir qué me sienta mejor ;)
En su momento retuve el nombre en chino pero ahora no lo recuerdo (practicamos muy poco, la gente es muy reacia a todo lo que implique un mínimo de contacto, a veces creo que a todo lo que signifique un esfuerzo continuado). Seguramente Eric nos lo podrá decir.
Saber para qué servía cada movimiento, su sentido práctico como arte marcial, me sirvió para comprender la "lógica" de cada secuencia y memorizarla, sobre todo al principio, cuando empecé a trabajar la forma de 24. En cuanto a la velocidad, es frecuente que la gente se ría al oir que el tai chi es , entre otras cosas, un arte marcial (la imagen que tiene la gente es la de una especie de danza m´s o menos bonita) y que hagan todo tipo de bromas; yo suelo seguirla diciendo que es como las balas, que no asustan nada siempre que no lleven velocidad.
Yo tengo problemas con la velocidad de combate, digamos que no es lo que mejor me sienta a las 9 de la noche después de un día estresante; por la mañana, siempre que pueda hacer una preparación previa a mi ritmo, me sienta estupendamente.
Tienes suerte de que a tí no te siente bien sólo a las 9 de la noche. Por lo general, a mí no me sienta bien a ninguna hora, aunque supongo que con más práctica iré acostumbrándome a llevar ese ritmo. Requiere un fondo que aún no tengo. Y la verdad es que el tabaco, aunque me pese decirlo, no me ayuda precisamente.
Yo también he perdido fondo, Jesús, pero espero recuperarlo ; había pensado ir, durante las vacaciones, al turno de la mañana. Ahora voy a ver si me pongo en marcha y aprovecho para preguntar al maestro si habrá cambio de horario.
Hasta lueguito.