Leyes generales de las Caricias
1- Son indispensables para la supervivencia física y psíquica de la persona.
2- Las caricias son fuente de energía positiva o negativa según la valencia que tengan.
3- En todos los casos preferimos las caricias negativas a no obtener nada.
4- Las caricias afectan siempre al concepto que la persona tiene de sí misma, de sus atributos y a su desarrollo posterior. Las bromas típicas y frecuentes que destacan lo negativo, aunque sea de forma inocua y desenfadada, tienen un efecto negativo sobre la persona y, por tanto, no son tal broma.
5- Las caricias incondicionales son las más fuertes.
6- El efecto de la caricia depende de la calidad con que está dada. Esta calidad depende de 5 atributos:
A) Sinceridad
B) Personalización: por ejemplo, ha de ser dada en primera persona evitando generalizaciones, etc.
C) Adecuación: quitando la "hojarasca", lo aparatoso.
D) Dosificación
E) Argumentación: razón por la que se da. Cuando estos atributos no son correctos, tanto por exceso como por defecto, la caricia pierde su valor, no es creíble o no tiene sentido.
7- Para obtener la molécula de caricias es necesario 1 C+ o bien 10 C-. Esto es: 1 C+ = 10 C-
8- Cada persona tiene sus umbrales de recepción de caricias; de tal modo que unas personas necesitan más y otras menos.
9- Cada individuo tiene un canal preferente en la recepción de caricias: visual, auditivo, kinestésico, etc.
10- Las caricias pueden ser acumuladas. Cada persona puede reponer su banco de caricias acumulándolas durante días, semanas,... para luego poder recurrir a él en un momento que le sea necesario. Es, por tanto, positivo hacerse de un banco de caricias (egoteca) especialmente para los momentos en que la persona está en "baja forma".
11- Cada individuo dispone de un filtro de caricias (las creencias) y en función de él recibirá, rechazará o aceptará unas y no otras.
12- La caricia es un recurso natural, gratuito, inagotable y que está al alcance de toda persona.
13- Solamente dan caricias positivas las personas que se consideran valiosas a si mismas.
Leyes de escasez de Caricias
Según Claude Steiner (1971), existen una serie de falsas creencias, normas parentales irracionales y prejuiciosas que impiden un libre y sano intercambio de estímulos, y transacciones sociales, produciendo escasez de caricias y obligando a las personas a buscarlas de forma mañosa, forzada, artificial y complicada. A pesar de ello, esas normas son aceptadas por numerosas culturas, grupos y organizaciones, provocando daños que abarcan desde la simple insatisfacción, hasta infelicidad matrimonial y familiar, depresiones, adiciones, alcoholismo, obesidad, trastornos psicosomáticos,...
Esta serie de normas las hemos agrupado como las leyes de escasez de caricias. Cada una de ellas incluyen algunas ideas prejuiciosasque con al paso del tiempo han ido dando lugar a su aceptación generalizada.
1. No des las caricias positivas que corresponde
- La gente que recibe elogios se echa a perder
- Que cumpla con su obligación, que para eso le pagan
- Si ella ya sabe que la quiero, para qué se lo voy a decir
- Todos los padres quieren a los hijos, no hace falta estar siempre repitiéndolo
- Eso puede hacerlos dudar
- Dar caricias a personas del mismo sexo es de homosexuales
- Cuanto más elogies, más te pedirán
- No se van a esforzar más si los felicitamos
- Hay otras cosas más importantes que estar diciendo tonterías
- Pueden pensar mal de nosotros
2. No aceptes las caricias positivas que merezcas
- Es de vanidosos o es falsa modestia
- Van a pensar que se me está subiendo
- Algo quiere de mí
- Dependería cada vez más de los demás
- Si alguien te alaba, piensa mal
- Debe de ser falso
- No me las merezco
- A buena hora...tendría que haberse acordado antes
3. No pidas las caricias positivas que necesites
- Sólo valen si son espontáneas; tienen que salir de él/ella
- Si realmente me quisiera sabría lo que necesito
- Va a pensar que busco sexo
- Yo no me rebajo a pedirle. Se reiría de mí
- Lo podría usar como un arma contra mí
- Tengo que ser fuerte y no depender de nadie
- Es inútil; ni siquiera me escucharía
4. No te des las caricias positivas a ti mismo
- Eso es ser narcisista
- Es falsa modestia o vanidad
- Luego te dormirías en tus laureles
- Pensaran que estoy creído
- Pensaran que me creo superior
5. No rechaces las caricias negativas destructoras
- Si te critican es por tu bien
- Algo habrás hecho para merecerlo
- La letra con sangre entra
- Quien bien te quiere te hará sufrir
- Sólo es por tu bien
- Te pegó por lo mucho que te quiere
- Te preparan mejor para la vida
En sustitución de estas leyes de escasez de caricias, es conveniente regirnos por las leyes de abundancia de caricias.
Leyes de abundancia de Caricias
1. Dá abundantes caricias positivas cuando corresponda
2. Acepta las caricias positivas que mereces
3. Pide las caricias positivas que necesitas
4. Date caricias positivas a ti mismo
5. No aceptes caricias negativas destructoras

Llegó la caricia a la piel.
Ésta, que no estaba hecha al contacto con cuerpos ajenos, tembló, y todos los vellos se erizaron en señal de sorpresa, de placer, de agradecimiento.
Fue una caricia casual, de esas que regalan unos dedos en su trayecto hacia otro lugar, cuando ven interrumpido su camino por un cuerpo extraño.
Piérdete entre mi piel
en cada vértice de mi cuerpo
que cada caricia sea un verso
y cada abrazo una estrofa
Hasta pronto
Gracias, Alas al viento. Es precioso lo que has escrito.
Te mando un beso.
Uff! El primer apartado, casi entero, era el discurso de mi padre; tengo claro que no hacía sino repetir el discurso y el comportamiento de su padre, mi abuelo. El mismo que repiten, con algunas variantes, mis hermanos.
Luego más.
Mientras te dejo un abrazo bien grande :)
:) Primero disfrutaré contigo de ése abrazo
Y ahora más:
Ese tipo de discursos, tan conocidos como repetidos, seguirán produciéndose así mientras sean aceptados (se produce la respuesta esperada y sigue el juego), porque es precisamente el mecanismo que los refuerza, por lo tanto, les da validez.
Cuando la respuesta es diferente a la esperada, se rompe el juego. Inicialmente, sólo la partida, pero con constancia, el juego al completo (al menos, ése juego entre esas dos personas).
Obviamente no es tan sencillo, entre otras razones porque ésto suele tener sus implicaciones, y son precisamente las implicaciones las que, de no ser aceptadas, inducen a la persona "invitada" a seguir jugando.
Las caricias no son siempre bien recibidas, aunque se necesiten...dependerá del momento y de la situación que se esté viviendo. Creo que nadie vá sobrado de caricias, pero hay personas que las necesitan más que otras, o simplemente que no las valoran como algo positivo y por lo tanto se niegan a disfrutarlas como debiera.
Besos.
Cierto, Angelsinalas. Si son situaciones que se producen de manera aislada en una misma persona, es decir, de manera esporádica y poco ó muy poco frecuentes, quizás no sea señal de la existencia de ningún problema, sino de un momento y una situación en que la receptividad de caricias se encuentra "alterada". Ahora bien, si en esa misma persona sucede de manera más continuada, tal vez habría que trabajar en ello ¿No crees?
Suponiendo además que las caricias recibidas por ésa persona sean positivas y adecuadas, habría que ver qué indujo a esa persona a regirse por la(s) ley(es) de escasez de caricias.
Un abrazo, Angelsinalas
Las consecuencias que trae romper ese juego de caricas negativas son sorprendentes, sobre todo para esas personas que esperan repetir ese comportamiento, los mismos comentarios por parte de unos y las mismas respuestas por parte del otro. En mi caso sirvió para que aumentaran los comentarios acerca de mis rarezas y para que, ocasionalmente, esas personas ensayaran nuevos modos de comunicarse, sin caricias de ningún tipo, pero al menos no eran negativas. Quizás les falte un poco de labor de introspección o tengan mucho miedo de iniciar algún tipo de cambio, o no sientan la neceidad de hacerlo ni sean conscientes de cómo se relacionan.
A veces me preocupa y me aburre ese funcionamiento automático, esos comentarios humorísticos que no tienen anda de positivo, sobre todo si es en mi familia, pero ya saben que en un momento dado no tengo ningún problema para levantarme y abandonar la reunión.
Lo más penoso de todo es cuando les dices algo agradable, un elogio, agradecimiento... y se quedan sin saber qué hacer o decir. Pienso seguir "descolocándolos" a la más mínima ocasión.
:) Besotes.
No sé si entendí bien lo de que "ensayaran nuevos modos de comunicarse", pero tal y como lo entendí, recuerda:
"El alumno necesita primero Kamae (la técnica), después deberá buscar Shizentai (naturalidad)".
También es necesario darles tiempo para que encuentren "la nueva forma de comunicación" (requiere aprender algo nuevo y, a falta de pistas está la experimentación) y después, tiempo para que la interioricen y les salga de manera natural. Al igual que a nosotros, a ellos también les cuesta. Aún así, reconozco que es duro, más aún con la familia.
Un abrazo, Walden
Me encanta que me "descoloquen", me gustan los besos, los abrazos, las caricias en forma de palabra o con los ojos; me hace sentir bien que alguien me "acaricie".
Besos, caricias y abrazos para tí.
El factor sorpresa, por lo inesperado, seguido de la autenticidad de la caricia recibida la hace vivir de un modo más intenso y resulta, sin duda, muy reconfortante ¿verdad?
¿Sabías que la aceptación de una caricia recibida es en sí misma otra caricia?
¡Vengan esos besos, caricias y abrazos!
Uyyy qué sorpresa, acabo de aceptar una caricia por lo tanto es otra caricia¡¡¡¡¡ y es que me gustannnn¡¡¡¡
BesoTess y AbrazoTess, AmigoTe.
MUACKS