Éste cuento, para mí de autor desconocido, lo recibí en un correo. Me permití modificarlo un poco para adaptarlo al post, a la idea que pretendo transmitir, sin ninguna otra intención.

Jesús

Cuentan que una vez, un joven turista viajó a una ciudad de oriente, con la finalidad de visitar a un hombre que muchos consideraban un gran sabio.

El joven turista se sorprendió al ver que aquel hombre vivía en una habitación muy sencilla. Contaba únicamente con una cama, una pequeña mesa con algún libro y una hermosa planta que la adornaba, y una silla.

- ¿Dónde están tus muebles? preguntó el turista.

Y el sabio, rápidamente, también preguntó: - ¿dónde están los tuyos...?

- ¿Los míos?, se sorprendió el turista. Y sin salir de su asombro, respondió titubeando: ¡Pe-pero si yo estoy aquí solamente de paso!

Yo también, muchacho, yo también... concluyó el sabio en tono suave y calmado. Y tras una leve pausa, sin dejar de mirar los ojos aún asombrados de aquel joven, prosiguió:

"La vida en la tierra es solamente temporal... sin embargo, algunos viven y acumulan, viviendo para acumular, como si fueran a quedarse aquí eternamente, sin la consciencia y confianza de que aquello que necesiten en cualquier momento, estará ahí sin la necesidad de haberlo acumulado antes, cuando aún no era necesario. Y lo que es peor, olvidándose mientras tanto de ser felices".

Anónimo